Esta es la versión opuesta al cerdito.
No porque sea flaco sino
Porque representa lo contrario del post anterior
Las palabras
Todas
Al revés
Del ánimo.
El resultado es este famélico cerdo
Que también podría servir de bandera a los que derrocharon grasa en la cara en las sobremesas de comilonas interminables; los que se enriquecieron sin escrúpulo y ahora lloran por las esquinas.
Son los cerdos famélicos las personas que van por la vida con el morro torcido, esas a las que se les va la energía en protestar pero nunca jamás han intentado nada que no sea protestar porque no conocen otro verbo. Nunca han hecho nada más en su triste vida. No saben. ¡Qué pena dan! Para mi esa, y no otra, es la absoluta ignorancia.
¿Te imaginas una comida compartida por un ser de cada una de estas especies? Puf, no!!! ¡Cardos del campo a la vinagreta para los dos!
¡Vivan los cerditos con barrigotas llenas de intentos y monedas pequeñas! Abajo los cerdos, famélicos de ánimo y dueños de los grandes aspavientos.
Publicado el 10/11/2008 a las 13:00
Etiquetas: Actualidad. Economía.
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