Almudena Solana

Blog y página personal de la escritora

The CV of Aurora Ortiz, ¡al teatro en Inglaterra!

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Todo se está gestando de nuevo para que mi primera novela , en su traducción al inglés, The cv of Aurora Ortiz,  se lleve a escena en Inglaterra. Si quieres saber algo más, echa un vistazo aquí. Nunca me imaginé, cuando presenté mi novela en Londres que me esperarían estas sorpresas, por ejemplo, que Aurora se adaptaría para el teatro. Nada todavía. Será en otoño, y si todo va bien habrá una gira a la que me pienso sumar en algún momento. Otoño; buena estación. Para Aurora, y para mí. La vida es imprevisible porque, sin embargo, la novela que más me ha hecho revivir mis años en Londres, "Las mujeres inglesas destrozan los tacones al andar" todavía no la conocen. Claro que... A Aurora no hay quien la pare. Es universal, y también ella  destroza los tacones al andar. Pronto os contaré más cosas de ella; noticias que llegan de Estados Unidos.

Publicado el 06/4/2011 a las 20:17

Etiquetas: teatro, the cv of aurora ortiz, literatura

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LA MUERTE DE MONTAIGNE

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Llego a Bruselas.

Traigo.

Dos cajas de leche sin lactosa.

Una semidesnatada, la otra también.

Dos botellas de vino.

Uno blanco, uno tinto.

Dos libros de Jorge Edwards.

La Muerte de Montaigne.

La Muerte de Montaigne.

 

Es más fácil triunfar que vivir.

Leo

 

Y aquí. Almuerzo a media tarde.

Chocolate. Chocolate.

Y saboreo le goût de l ´authentique

Artisan sucrecuitier...

 

Bruselas, aquí estoy.

Llena de azúcar, sin lactosa, con vino.

Claro, que acabo de llegar.

Con Montaigne. Con Jorge Edwards. Y muchas cosas por hacer.

Tal vez alcance París.

Publicado el 27/3/2011 a las 23:15

Etiquetas: VIAJES, LITERATURA, JORGE EDWARDS, MONTAIGNE

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POR BULGARIA, EN AUTOBÚS

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Hace un tiempo hice un delicioso viaje en autobús. Recorrimos todo Bulgaria, un grupo de amigos, sin prisa; sin dejar nada atrás. Si quieres recordar conmigo este viaje, acaba de publicarse este sábado en El País Viajero.

Fue delicioso porque, entre los amigos había un psiquiatra de Beverly Hills que tocaba la trompeta, Peter. Un cirujano, también norteamericano, pero de origen búlgaro que nos iba mostrando las delicias de la sopa de yogurt o los tomates más ricos que he tomado en mi vida; otros amigos chinos que hicieron, no sé, ¿5000 fotos? en fin... Bueno, estas cosas no las cuento en el reportaje, pero a ti si. Te recomiendo subirte a un autobús, con 30 amigos, y los hijos, y los hijos de los amigos...; y patear juntos cada paso, bien pegados a tierra. Da igual dónde se vaya. El viaje está en uno. Y si es Bulgaria, no vendrás defraudado.

Publicado el 14/3/2011 a las 11:38

Etiquetas: viajes. Bulgaria

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EN RECUERDO A ODON ALONSO I. ENTRE EL VIOLÍN Y LA ESTUFA

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Estampa 2010

  Murió Odón Alonso. Cuando muere un músico, un director de orquesta, no pienso en un desfile triunfal de trompetas sino que se impone un violín. Al menos con Odón Alonso se impone una pieza barroca; un suave violín al calor de una estufa de gas entre el frío.

Tal vez no sea justo que al morir Odón Alonso recuerde a su padre, Odón Alonso I, un Maestro sin suerte -o con mayores dificultades- y con alma.  Él, autodidacta, abandonó su destino familiar en la industria confitera en León y aprendió por si solo violín, violonchelo, piano y saxofón. Todo ese empuje lo trasladó a su hijo, quien heredó su nombre, y su fuerza. Tiene que ser grande morir cuando te has muerto querido, respetado, premiado. Por eso me acuerdo de su padre y me conmueve porque si Odón Alonso, hijo, ha muerto a los 86 años, cómo yo, puedo tener aún fresco en mi memoria de niña esas tardes entre músicos, en una pequeña academia en León, con Odón Alonso, padre... un hombre que nació no después de hace dos siglos.

La Academia estaba situada al otro lado de las instalaciones de imprenta del Periódico Proa, cerca de la Plaza Circular. Esto no lo recuerdo, me lo dicen. Supongo que las rotativas harían mucho ruido y en aquellos años 70 seguro que ocupaban muchos metros de las instalaciones. Sin embargo, había hueco para una pequeña Escuela de Música donde, a su vez, al irnos los alumnos, comenzaban a ensayar los profesores, muchos de ellos miembros de la Orquesta de Cámara de León (Lydia y su flauta travesera, Tere... Son nombres que están en mi cabeza) Odón Alonso padre, con el pelo más blanco que yo haya visto en mi vida, dirigía a todos los miembros de la Orquesta con la energía y la calma que sabía imponer su batuta.

Junto con su pelo blanco recuerdo su brazo; más aún, el aire de su brazo derecho tocando el violín como si fuera un ave en pleno vuelo. Sin embargo, esa fragilidad era firme al sostener el arco entre sus dedos y haciéndolo de nuevo volar como seguramente volaría su imaginación queriendo, tal vez, estar lejos de allí; quién sabe, en un escenario de los importantes. Me parece de una generosidad grande el que un Maestro, un magnífico profesor de violín te enseñara a compartir sus sueños y, desde luego, no te castigara porque esos sueños no coincidieran con la realidad que tenía delante: una niña de 6 años con gafas en medio de un cuchitril adecentado a la espalda de un periódico del único régimen que había.

Cuánto respeto a la música respiré entre Odón Alonso padre y una estufa de gas abierta al máximo en las posibilidades de su llama para que nos caldeáramos todos y  nada nos distrajera en los propósitos ni agarrotara los dedos de los que, un poco más allá, tocaban el piano...

Frío, periódicos haciéndose en la imprenta, ruido, sillas por aquí y por allá, atriles, estufas de gas, bombonas naranjas... Y, sin embargo, música. Mis recuerdos de León están empañados de música; también en el Conservatorio y en otra academia, esta vez de una mujer llamada Estilita, por el Barrio Húmedo, donde llegaba con hambre a media tarde, después de salir del colegio; un hambre que allí desaparecía incluso cuando no me había comprado alguna cosa en las pastelerías del camino, quién sabe, tal vez de la familia de Odón Alonso.

La música no sólo es el lenguaje más universal, sino también el más impermeable al olvido. No olvidemos a quienes nos hicieron crecer mientras intentaban crecer ellos mismos.

Viva la figura de Odón Alonso, también el padre. Un músico grande, enorme, que supo tomar las riendas de una vida sin pasteles y lucha. Supongo que vivía con las clases particulares y los conciertos de aquí y de allá. Supongo que preferiría alcanzar otras metas, dejar huella, como consiguió su hijo. Sin embargo, no le recuerdo malhumorado; sí serio, exigente; muy mayor pero enérgico y en forma; como si siempre estuviera esperando su oportunidad.

Publicado el 24/2/2011 a las 10:59

Etiquetas: ODÓN ALONSO, MÚSICA, LEON.

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Hoy

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Sin título (creo) Rebeca (7 años)

 

No te he deseado feliz año pero es que prefiero hacerlo un jueves cualquiera, cuando ha coincidido, unos días antes del día capicúa; ese 11 de febrero del 2011 que nos espera. Deseo más cabeza y, sin embargo, mucha más imaginación. Deseo respeto ante las fantasías y que nadie robe su propiedad, ni la cuestione siquiera, como no se cuestiona ninguna otra.... Una vez, Manuel Vicent me dijo que somos propietarios de fincas, pequeñas fincas del tamaño de un libro. Él, todo un terrateniente, presenta estos días, "Aguirre. el magnífico".

Sí, deseo para este año más cabeza e imaginación. Como apunta Chesterton en uno de sus ensayos, "La estrechez de la novedad", necesitamos una imaginación verdaderamente divina que haga nuevas todas las cosas, porque todas las cosas han sido nuevas alguna vez. Esa, en el fondo, es la clave del amor y de la vida misma. Necesitamos una nueva facultad mental que no deje al consumo de lo último como paradigma único de todas las sabidurías, y sí, en cambio, se detenga (también) ante el cuidado de lo añejo, buscando nuevas vidas, nuevos brillos que una vez existieron porque nunca mueren del todo. Brindo por la inteligencia, esa que se utiliza para guiar el comportamiento en nuevas direcciones.

No creo que sean las estrecheces las que traen la estrechez en nuestra mente. Hay que cambiar. Todo. Eso es lo que te deseo en Año Nuevo; hoy mismo. Cada día es nuevo, irrepetible, importante. Feliz Año. Te lo digo con todos los honores de Nochevieja pero un día cualquiera, cuando el pensamiento, sin atropellos, también puede bailar con la serpentina.

Publicado el 27/1/2011 a las 12:18

Etiquetas: Pensamiento, Literatura, Chesterton, estrechez y novedad.

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