Un pensamiento, Señor Obama (3)
Llega su hora.
Antes llegó Sullenberg ( "Sully" para los amigos) y se fué Bush. Ocurrió el mismo día esta historia de héroes y villanos (en realidad, la palabra villano se refiere a las personas que, como Bush, provienen del campo, de la aldea) Pero bueno, lo que quería decir, nos olvidamos de Bush porque todos queríamos estar con Sully, que tiene nombre de héroe de la tele, con esa cara de gran capitán amable de cualquier capítulo de "Vacaciones en el mar" o en el aire... Y es un héroe de verdad.
Se hizo la proeza, salvó la vida de 150 pasajeros, posando su avión, suavemente sobre el río Hudson. ¿Quién se quería acordar de Bush?
"Sully" casi ha sido el perfecto helado de limón entre plato y plato, para matar sabores. Llega, Señor Obama, a la presidencia de los Estados Unidos, después de haber dicho al mundo que sí, que yes we can... Y lo empezó demostrando Sully, a modo de aperitivo. We can, como Sully. Todos podemos.
Que le vaya bonito, Señor Obama, que es lo mejor que se le puede pedir a un país tan armado. Que los demás sepamos ver a los norteamericanos sin tantos prejuicios. Nos han dado una lección de entusiasmo, y también de unión; han demostrado que no hay adversarios políticos cuando se trata de estar todos a una. We are one, cantan por allá, como siempre, con una sola bandera.
Y después, Sully, nos dio otra lección porque no sólo mantuvo los nervios con sus arrugas sino que nos salvó a todos de la estupidez de la eterna juventud con la valentía y la experiencia que da un pelo y un bigote orgullosamente llenos de canas. Ponga un Sully en su equipo... Y sigamos pensando que la magia existe, señor Obama. El mundo también es uno.
Felices días de derroche de canciones, conciertos y unidad. Feliz entrada en su nueva casa. Ha llegado su hora. Buon lavoro!
Publicado el 20/1/2009 a las 11:43
Etiquetas: Actualidad. Estados Unidos
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